Conocido en toda la ciudad y más allá, el Mercado central de Florencia se ha convertido en un lugar de visita obligada para tomar deliciosos bocadillos, aperitivos e incluso hacer algunas compras de comida.
Aquí tienes 5 razones por las que no deberías perderte esta joya de la Toscana en el centro de Florencia:
Comer en el Mercado central es un placer para todos los paladares Lo mejor del Mercado central es que satisface a todos, desde los más exigentes hasta los que simplemente no se deciden. Quesos, tablas, pizzas al horno, pasta fresca, platos vegetarianos y veganos, carnes hervidas y trufas, raviolis chinos y especialidades toscanas, frituras, carnes, barbacoa americana, pescados, asadores, lampredotto y hamburguesas... ¡y mucho más!
Servicio sin colas Si no te gusta esperar, el Mercado ofrece el servicio «Zerofila» (sin colas), que te permite reservar con antelación para una hora determinada lo que quieres comer de los distintos comercios, para luego recogerlo y disfrutarlo allí mismo o para llevar.
Tiendas y compras de calidad Cada tienda dispone de su propia caja independiente. Esto hace que el mercado no solo sea un lugar para comer allí mismo, sino también el lugar ideal para realizar compras de calidad o adquirir excelentes recuerdos gastronómicos.
La Scuola di Cucina Lorenzo de' Medici En el primer piso hay una auténtica escuela de cocina que organiza periódicamente cursos en italiano e inglés, perfecto para aquellos que quieran ponerse a prueba con recetas tradicionales (y más).
Ambiente e historia Ubicado en una histórica estructura de hierro y vidrio del siglo XIX en el distrito de San Lorenzo, el mercado combina la energía de la vida cotidiana florentina con una oferta moderna e internacional.